
Hay cosas que me gustaría hacer al menos una vez en la vida.
Me gustaría ver luciérnagas, muchas, volando en una bonita noche, en un bonito rincón del bosque, o en mitad del campo, o en un jardín,... ¿Alguien puede decirme dónde?
Trapalón, trapacero, farandulero, catacaldos, son adjetivos con una connotación no muy positiva, pero que en mi casa, de toda la vida, se han usado con un matiz cariñoso para describirnos cuando nos metíamos en algun lío o hacíamos algo fuera de lo común, siempre con la mejor intención. Ser curioso, descubrir, probar, ser el perejil de todas las salsas,...reír, vivir. Por eso, espero que Trapalonia sea un punto de encuentro entrañable para nuestras trapacerías.