jueves, 14 de enero de 2010

La mona Luisa


La mona Luisa

Siempre tenía prisa.

¡Que me voy para

El mercado,

Que se acaban

Las bananas!

¡Que me tengo

Que teñir,

Que me están

Saliendo canas!

Mientras hago

La comida,

Iré planchando

La ropa,

Pero como me descuide

Se me va a quemar

La sopa.

Hay una fiesta

En la selva,

También quiero ir

Al teatro.

¡En vez de ser

Una mona,

Tendría que haber

Sido cuatro!

Y así un día

Y otro día.

Descansar,

¿Qué sera eso?

Como no me pare

Un poco,

¡Me estoy quedando

En los huesos!

Luisa se ha apuntado

A yoga.

Quiere olvidar

El estrés.

¡Aprenderá a estar

Tranquila

Y a tener

Quietos los pies!



domingo, 3 de enero de 2010

Hagamos de este 2010 un sueño y de ese sueño una realidad


"Que un ser humano ame a otro:
esa es, tal vez, la más difícil de todas
nuestras tareas, la definitiva,
la prueba y la demostración última,
el trabajo para el cual todos los demás trabajos
sólo son una preparación."

(Rainer María Rilke)

domingo, 13 de diciembre de 2009

Ilusión


Sacar la caja del armario empotrado.
Abrirla con los ojos iluminados por la expectación.
Ir a la montaña a por musgo.
Montar una gran tabla en el comedor y forrarla con papeles de estrellas y palmeritas.
Ir sacando las figuritas una a una y empezar a jugar con ellas mientras mi madre
intentaba poner orden para dar un sentido a las escenas belenísticas.
Sacar las lucecitas de colores y el espumillón.
Empezar a adornar el pino que habíamos cortado en la montaña.
Abrir la primera caja de polvorones de la Navidad y buscar rápidamente el alfajor.
Y el momento mágico: colgar los Muñecolates del árbol. Tres. Tres Reyes Magos
de chocolate. Uno para cada uno de mis hermanos y para mí, y que estaban
colgados del árbol durante toda la Navidad hasta que el Día de Reyes, mi Madre nos dejaba comérnoslos. Me encantaba mirarlos en el árbol e imaginar el momento en que pudiera
descolgarlos y sacar el papel brillante y aromático y morderlo hasta que crujía y se deshacía
en mi boca... Hummmmmmmm!!!
La Navidad que queda en mí es esa, la Navidad de mis ojos infantiles, de mi ilusión y mi capacidad de sorpresa y del calor de mi casa y de las lucecitas de colores que me llevaban a rematarla sumida en el maravilloso aroma y sabor del chocolate.
¿Se puede pedir más?

¡Feliz Navidad a todos, amigos!

domingo, 8 de noviembre de 2009

Para seguidores de Ulises






Muchos de vosotros conoceis la historia de Ulises.
Sé que a muchos os apetece ver cómo va creciendo y a qué dedica el tiempo libre.




















Pues bien, aquí tenéis una ligera pincelada del feliz galguito que se ha hecho el amo de mi casa y de mi tiempo,... y de mi corazón, ¡claro!












Creo que si un huracán pasase por casa no sería capaz de distinguirlo del diseñador de cuatro patas que me la redecora continuamente.




Hoy cumple tres meses y ya ronda los once kilos. A este paso, tendré que comprarme una silla de montar para sacarle algún rendimiento.



¿Es o no es la viva imagen de la felicidad?
Yo también soy feliz, pero mi vocabulario se está limitando peligrosamente. En mi casa sólo se oye: ¡ULISESSSSSSSSSSSSSSSSSS!
Dentro de poco, será él el que me amenace con el rollo de periodico para que no me siente en el sofá...
Pero lo superaré.
Guapo lo es con ganas. ¿Verdad?
Me estoy planteando hacerle un perfil en el Facebook. ¿Se me habrá ido ya del todo la cabeza?



En fin, ¡saludos de las tres sufridas compañeras de piso del susodicho!


jueves, 29 de octubre de 2009

¿Con qué nos quedamos?

Llega el 1 de Noviembre.
Y yo me pregunto:



¿Calabazas o castañas?

lunes, 28 de septiembre de 2009

Ulises crece


Así está Ulises en la actualidad.
Dejo estas imágenes para que todos los que conocéis a Ulises
veáis el GRAN cambio que ha dado.
Todavía no tiene dos meses, pero crece por segundos.
Está hecho un trasto. Es un perrito feliz y tragón, y sigo pensando
que será una belleza, aún más que ahora.
Se nota que le quiero,
¿no?
La historia de cómo conocí a Ulises está en mi otro blog,
Vérsame Mucho, para aquellos que no la conozcáis.
Y, por cierto, ya juega con las otras dos miniaturas y yo no puedo
dar un paso sin encontrar un perro delante de los pies.


lunes, 21 de septiembre de 2009

HERMANAS





Mi querida Madre tenía un sueño.
Ella era la pequeña de cuatro hermanos varones.
Soñaba con tener algún día dos hijas para que se tuvieran mutuamente como hermanas.

Su sueño se cumplió.

Mi hermana es el regalo que me hicieron mi Madre y la Vida.





Hoy es el cumpleaños de Eugenia, mi hermana.
Como al resto de mi familia, quiero dedicarle esta felicitación pública en este día tan especial, y q
uiero decirle que ella es la persona que hace que mi vida sea especial.


Mi hermana da una primera impresión algo lejana, quizás altiva,... la perfecta máscara para la persona más buena, divertida e ingeniosa que conozco.
Los mayores ataques de risa de mi vida han sido compartidos con mi hermana y mi madre, y s
iempre guardaré ese
tesoro en mi corazón.



Mi Eugenia me conoce como nadie, hasta el punto de saber cuál es mi estado de ánimo después de escuchar cuatro palabras por teléfono. Ella sabe qué pienso, qué siento, qué sueño, qué me duele,... y lo comparte conmigo.

Sólo puedo darle las gracias a mi Madre y a la Vida por habernos hecho hermanas.

Le deseo toda la felicidad del mundo porque la merece y porque seguro que la reparte, y
quiero decirle cuánto la quiero, hoy y siempre.




Yo te quiero así,
como una parte de Ella
y parte de mí.



¡Feliz cumpleaños, Hermana!

sábado, 5 de septiembre de 2009

La vaca Isabella



Isabella
era una vaca.
Siempre estaba bella
y quería estar flaca.

Era una vaca modelo,
le hacían fotos
a montón,
para revistas y libros
y para televisión.

Daba una leche tan buena
que era una maravilla,
con ella se hacían batidos,
nata, queso y mantequilla.

Pero como no comía
su leche se estropeó,
parecía agua manchada
y su fama se acabó.

Encontraron otra vaca,
menos guapa y más gordita,
su leche era más cremosa
y se volvió favorita.

Isabella se asustó,
no quería que la olvidaran.
Decidió comer más hierba
para que así la ordeñaran.

Cuando todos la probaron
volvía a saber muy bien.
Su leche era la mejor.
¡Isabella estaba a cien!

Isabella descubrió
que comer es necesario.
Si quieres dar lo mejor,
hay que comer a diario.





La ilustración es de mi amiga Mónica del blog http://monica-dreamsbook.blogspot.com/

lunes, 10 de agosto de 2009

Lluvia de estrellas


Hoy es San Lorenzo.
Esta noche caen las Lágrimas de San Lorenzo.
Dicho de otro modo, esta es la noche
de la lluvia de las Perseidas.
Agosto.

En un pequeño pueblo de La Mancha.
Todos los años, cogíamos el coche
y nos alejábamos del pueblo.
Con una manta o una chaqueta,
apoyados en el coche o
sentados en el su
elo.
Nos íbamos a "ver las estrellas".
Es una de las sensaciones más placenteras
que conozco.
Mirar al cielo y contar estrellas.
Contemplar el "Camino de Santiago".
Cuando era pequeña, en mi ciudad,
no sabía ni que ex
istía.
No se veía.
Todos veían más estrellas
que yo, pero yo, con una que viera
ya me daba por satisfech
a.
Al menos había pedido mi deseo.
Si veia más de una,
me consideraba una afortunada
y, pasando de cinco,
ya era el "no va m
ás".
Este año la lluvia
será el dia 12,
pues no siempre es exactamente
el día 10
.


Yo no estaré en el pueblo.
Estaré trabajando,
y desde aquí, no creo que pueda verla.
Pero estoy segura
de que si la veis,
vosotros pediréis un deseo
por mí... ¿Verdad?